
¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. - Romanos 8:32-39.
Es interesante como cuando tenemos una victoria o cuando algo bueno nos sucede en la vida, damos gracias a Dios y nos apegamos a El. Nosotros salimos el domingo de el templo donde recibimos la Palabra y salimos edificados, pensando que nada nos separa de el Amor de Cristo, que somos vencedores, que podemos conquistar el mundo y sus alrededores, pero, a la mañana siguiente, volvemos a nuestra rutina diaria y… cuando algo malo sucede, olvidamos completamente que el Amor de Cristo esta disponible para nosotros…
Pensamos en llamar a nuestros mejores amigos, hablar con alguien, encerrarnos, irnos de nuestras casas, suicidarnos, etc.
Pero… Y el Amor de Cristo? No es el mismo Amor que un día te saco de donde el pecado te tenia? No es ese mismo Amor el que un día te limpio, te sano y te libero? Ese mismo amor que un día lavo tu vida, te revistió y cambio la historia de tu vida, es el que hoy quiere limpiarte las rodillas de nuevo y sanar esa herida que te han provocado, ceñirte de fuerza y valor, levantarte y hacerte caminar de nuevo. Recuerda esos momentos donde has visto la mano de Dios tocar tu vida y hacerte fuerte!
Recuerda esa Palabra de Dios y te dijo como iba a ser tu futuro! Posiblemente estés olvidando que el Amor de Cristo esta disponible para ti hoy, mañana, la próxima semana, el próximo mes, el próximo año, y por toda tu vida.

Recuerda ese pacto que un día hiciste con Dios! Recuerda esos momentos de victoria, donde encontrabas a Dios mismo al entrar a tu habitación… Recuerda esos momentos donde veías como Dios mismo llegaba a la puerta de tu corazón y te tocaba para hacerte mejor…
Y ahora reflexiona por un momento y preguntate… Que te separa de el Amor de Dios hoy? Tribulaciones, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? recuerda que, Antes, en todas estas cosas somos Mas que vencedores por medio de aquel que nos amó!


¿No te ha sucedido, que aun cuando ya comiste, a los 10 minutos te vuelve a dar hambre? O ¿Aun cuando dormiste más de 8 horas, sigues teniendo sueño? Y ¿no te ha pasado también que cuando ya has comprado todo lo necesario para tu casa con lo que te pagan de sueldo, siempre te quedas con la sensación de que nunca te alcanza para todo lo que quieres?



