
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Mateo 7:7-12
1.- DIOS ATIENDE NUESTRAS PETICIONES [vs. 7-8].
Si algo debemos reconocer es que nuestro amado Dios no desatiende las oraciones de sus hijos, y usted y yo somos eso si hemos creído en Él como nuestro Salvador.
El Maestro enseñó una de las leyes fieles del Reino de los cielos: pedir y recibir. Eso lo aprendemos en este pasaje. Por supuesto, debemos cumplir nuestra parte pequeña de este gran trato, vivir de acuerdo a los principios de Dios. [Juan 15:7]. Pero si haciendo la voluntad de Dios obtenemos lo que pedimos, bien vale la pena intentar hacer la Voluntad de Dios ¿no crees?
2 . - DIOS ES UN PADRE MISERICORDIOSO (vs. 9-10).
Póngase a pensar un momento en cómo somos con nuestros hijos. ¿Nos preocupamos por proveer a sus necesidades o solo nos hacemos de la vista gorda? Jesús enseñó, que aunque no podemos ser tan buenos como Dios, aun así podemos preocuparnos por llenar las necesidades de nuestros hijos, imagínese cuanto más Dios puede hacer por nosotros.
Si dudar, puedo asegurarle que Dios no se quedará con los brazos cruzados para ayudar a un hijo suyo que está en necesidad y viene a su presencia a PEDIRLE.
3.- DIOS TAMBIÉN QUIERE VIVAMOS BIEN [v. 12].
Ahora, también sé que hay necesidad de vivir bien y tener éxito en esta vida, como decimos HACERLA EN ESTA VIDA, y Jesús también enseño acerca de esto, gracias a Dios por la vida de los que ponen su éxito en las manos de Dios, hay una fórmula que Dios puso y que no falla: “todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos…”
Pregúntese, ¿espera de los demás sólo el bien? Si es así, ¿cómo actúa usted con ellos? Los Hijos de Dios hemos escogido vivir conforme a las leyes del Reino de los cielos. Eso significa que llevemos a la práctica el principio de amor al prójimo, esa es la gran diferencia entre vivir el verdadero evangelio o no.
Te has dado cuenta que ser hijo de Dios, trae grandes beneficios… Hoy tu oportunidad de hacer que tu petición o tu necesidad Dios la tome en sus manos… Entrégale tu vida, recíbelo en tu corazón y abre tu boca y PIDE… Porque Dios te va a escuchar y hará un milagro por ti.





